Por eso me apetecía escribirte este pequeño recordatorio, mi tita querida. Y aunque se me llenan los ojos de lágrimas, también sonrío, porque sé que en el cielo se montó una pequeña fiesta el día que tú llegaste, ¡tanta gente te esperaba!! Te puedo imaginar ahora, celebrando con tu marido que por fin estáis juntos, poniendo a mi abuela al día de las cosas de la tierra, criticando juntas mi vestido de novia, ¡pero para bien, eh!!, y cuidando de todos nosotros, como siempre has hecho. Te quiero y te recuerdo, por eso sé que, aunque sea un poquito, sigues estando viva en mi corazón, y en el de todos los que te queremos y te recordamos. Un beso y un abrazote de los míos, que sé bien lo que te gustan los mimos. Y muchos recuerdos a todos mis «angelicos» de arriba. Como suele decirse, ¡esperadme mucho tiempo!

El último in vitro: Consentimiento informado.
Acabo de leer un libro que se llama El último in vitro. Aunque reconozco los sesgos de su autor, creo que también aporta información

2 comentarios en “In memoriam”
Ha sido una gran perdida y q bonita manera de recordarla. Te echamos de menos.
Una de tus nietas putativas
Me alegra que os guste, simplemente necesitaba hacerlo, espero que a ella, esté donde esté, también le guste!! Un abrazo!