Blog

Cuidado de la piel

Últimamente me llaman muchas mamás con dudas sobre la piel de sus criaturas, así que me decido a hacer un artículo resumen sobre la piel y cómo cuidarla adecuadamente desde el principio (y no, para cuidar la piel no necesitamos rutinas de mil pasos como dicen en TikTok, nadie, ni las pieles más maduras, pero mucho menos las pieles de niños, niñas y bebés).

La piel del bebé es delicada y más permeable que la del adulto. Nuestra piel es el órgano más grande que tiene nuestro cuerpo, y tiene múltiples funciones, tanto de protección (evitando la deshidratación, modulando la temperatura), como de eliminación de toxinas (el sudor no sólo sirve para la modulación de temperatura, sino también para liberarnos de toxinas procedentes de la digestión celular).

Cuando nacemos, muchas de las funciones de la piel están «en entrenamiento», especialmente la función de barrera, pues mientras vivimos rodeados de líquido amniótico, dicha función no es tan necesaria.

Así, los bebés nacen con una piel «acuática», podríamos decir, que se va adaptando poco a poco a vivir en un entorno seco.

Por eso a los pocos días les pueden salir granitos por cara y cuerpo, son las glándulas sebáceas, las que producen la grasa que ayuda a la piel a no deshidratarse. Esa grasa es necesaria en ambiente seco, no lo era en el útero, por eso es como si se «despertaran» todas las glándulas sebáceas, se inflaman e irritan y muchas veces se obstruyen. Realmente no necesita ningún tratamiento, basta con limpiar bien la piel con agua y una esponja, y a veces poner un aceite o una crema hidratante. Basta con aceite de oliva virgen extra o aceite de almendras por la mañana y por la noche (o por la tarde si no quieres que se manchen las sábanas). Se puede aprovechar para iniciarse en el masaje infantil, una técnica estupenda para no sólo cuidar la piel de tu bebé, sino para favorecer el vínculo y crear una rutina diaria de cuidado y relajación. Si quieres utilizar cosméticos, yo sólo te recomendaría cosméticos específicos para bebé y que sean 100% naturales. Las únicas marcas que he probado en mí misma y en las que confío son Weleda, Ringana y Banbu. Puedes encontrar evaluaciones de productos en la fantástica web de Nina Benito, a la que sigo desde hace más de diez años… Si ella dice que es seguro, te puedes fiar: https://organics-magazine.com/author/nina-benito/

 

En general durante los primeros meses, la mejor manera de cuidar la piel de tu bebé es evitando exponerla a productos agresivos o a tejidos no naturales.

Los tejidos con micro plásticos, como el poliéster, no sólo son peores para el medio ambiente, sino que en pieles con tendencia atópica pueden provocar dermatitis, por tanto es preferible utilizar ropa 100% algodón o 100% lana, especialmente la ropa que esté en contacto directo con la piel del bebé. (https://blog.sinplastico.com/microfibras-sinteticas-el-plastico-que-se-esconde-en-tu-ropa/)

 

La ropa del bebé debería lavarse aparte de las ropas de los adultos, y lo ideal es lavarla exclusivamente con bicarbonato. Hay que tener en cuenta que la piel del bebé puede ser reactiva incluso a los detergentes especialmente diseñados para bebés, y especialmente las pieles con tendencia atópica se beneficiarán de evitar los tensioactivos que suelen tener los detergentes. Otra opción es hacer detergente casero y ecológico, también te doy ideas: https://www.ceroresiduo.com/como-hacer-detergente-casero-lavadora/?srsltid=AfmBOorzJuLZoE4PoUYrM1L7UyrKptIucbYiBRPm58KJP87dmPq9ytDi

 

Si no os da la vida para hacer las cosas en casa (a mí no me da), lo ideal es usar los productos más naturales y con menos ingredientes para el cuidado de la piel que encontremos en el mercado. La piel del bebé debería lavarse habitualmente con agua tibia, sin jabones, y con esponja natural. Lo ideal es evitar las toallitas y otros productos de limpieza. ¡Nada como el agua! Podemos usar las toallitas cuando estamos fuera de casa, de viaje… pero cuanto menos las usemos, mejor. También es interesante buscar toallitas sin perfumes y sin productos químicos agresivos. Vuelvo a recurrir a Nina Benito, que además de evaluar las toallitas nos recomienda productos interesantes y con buena relación calidad-precio: https://www.instagram.com/p/BnE21TIhmqF/

Cuanto más delicada es la piel del bebé, con menor frecuencia debería lavarse, especialmente si usamos jabón. En bebés recién nacidos basta con limpiar con agua y esponja las zonas sucias, si lo sumergimos en agua, con una vez cada tres o cuatro días es suficiente, por supuesto siempre sin jabón. A partir de los 15-20 días se le puede dar su primer baño con jabón, siempre preferible un oleo-gel hecho con productos naturales, vuelvo a mi recomendación previa. Productos formulados específicamente para bebés, de marcas de confianza.

De nuevo, os paso recomendaciones de Nina Benito: https://matarrania.com/blog/cosm%C3%A9tica-bio-recomendada-para-pieles-sensibles-y-at%C3%B3picas-por-nina-benito-n72

El masaje con aceite vegetal puro, sea de oliva virgen, de almendras o de sésamo, siempre es bienvenido. Tu bebé viene de estar masajeado constantemente por el líquido amniótico y las paredes del útero, viene con «hambre de contacto». Un masaje diario en un ambiente relajado es la mejor nutrición que puedes hacer para la piel de tu bebé. Como siempre, buscar que sea aceite vegetal puro, sin aditivos y sin perfumes. La base en cualquier producto cosmético es, cuanto menos ingredientes, mejor. Hay expertos que dicen que si no te lo puedes comer, no lo deberías usar en la piel de un bebé.

 

Si el cuidado de la piel con productos naturales es recomendable en todas las criaturas, aún lo es más en aquellas que padecen dermatitis atópica.

La dermatitis atópica es una condición de la piel, generalmente hereditaria, que tiene que ver con la alteración de la función de barrera. Dicha alteración genera una piel más seca y delicada, con propensión a la deshidratación y a la irritación.

 

La dermatitis atópica tiene que ser diagnosticada por un médico, si tienes dudas, consulta con tu pediatra. En una piel con tendencia atópica, es fundamental la prevención, mantenerla muy bien hidratada y evitar los tóxicos. Si tu bebé tiene la piel con tendencia atópica, seguir éstos consejos va a ayudar a que tenga menos brotes.

Una lista de los ingredientes nocivos para pieles atópicas, para que no «te la metan»… porque muchas marcas tienen cosmética «específica para piel atópica», que contiene ingredientes que no le van nada bien: https://organics-magazine.com/ingredientes-nocivos-para-pieles-atopicas/

Recuerda que una lactancia materna prolongada disminuye los brotes de dermatitis atópica y mejora en general la piel de tendencia atópica. La leche materna también se puede usar como emoliente, teniendo un efecto antiinflamatorio similar al de los corticoides.

https://www.murciasalud.es/preevid/21239#:~:text=Todos%20los%20padres%20recibieron%20de,curativo%2C%20bajo%20coste%20y%20accesibilidad.

Por supuesto, la alimentación es fundamental en cualquier lesión cutánea, y por supuesto también en la dermatitis atópica. Evitar productos ultraprocesados, el exceso de azúcar, aumentar la cantidad de fruta, verdura y grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, frutos secos…), es la mejor manera de cuidar nuestra piel desde dentro. En general, todos deberíamos hacer una dieta antiinflamatoria para proteger nuestro cuerpo y mantenerlo saludable, pero para personas con dermatitis atópica, es fundamental a la hora de evitar brotes: https://www.guerrasintestinas.com/alimentacion-antiinflamatoria/

En el momento actual, para el tratamiento de las pieles atópicas, por lo que hablábamos en el párrafo anterior,  también se recomienda el uso de probióticos y prebióticos, es una línea de tratamiento interesante… pero complementaria de todo lo anterior:  (https://www.farmaceuticoscomunitarios.org/es/journal-article/probioticos-dermatitis-atopica-una-nueva-linea-tratamiento)

Quizá os resulte curiosa la foto que he elegido para ésta entrada… pero es que el contacto con la tierra y la naturaleza es también fundamental para tener una piel sana y llena de vida. Que los niños y niñas pasen tiempo al aire libre, que puedan jugar con piedras, palos y plantas, que jueguen con barro y que se manchen, es necesario para que tanto su piel como su sistema inmune trabajen adecuadamente. El contacto temprano con perros, gatos y otros animales también va a contribuir a su salud inmunológica y a la salud de su piel.

¡Espero que os resulte interesante!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Artículos relacionados